Por qué compensa el mantenimiento preventivo
Una revisión periódica cuesta poco comparada con reparar una filtración que ya ha llegado a un piso o a la estructura. Además, deja un registro de lo que se hizo y cuándo, algo útil para la junta de propietarios, para el seguro y para la inspección técnica del edificio.
No hace falta un gran contrato para empezar: basta con un calendario sencillo, alguien que lo cumpla y un sitio donde anotar cada revisión y cada reparación.
Cada mes
- Iluminación del portal, escaleras y garaje: bombillas fundidas, detectores de presencia y temporizadores.
- Puerta del portal: que cierre sola, que el muelle o el cierrapuertas no dé golpes y que la cerradura funcione bien.
- Portero automático: que se oiga y abra desde todas las viviendas.
- Zonas comunes en general: humedades nuevas, baldosas sueltas o desperfectos que puedan provocar caídas.
Cada tres meses
- Sumideros de patios, terrazas comunes y rampas de garaje: limpios y sin hojas.
- Arquetas y desagües del garaje: sin atascos ni malos olores.
- Puertas de garaje y cuartos técnicos: bisagras, cerraduras y cierre.
- Extintores: a la vista, accesibles y con el precinto puesto. Su revisión oficial la hace una empresa mantenedora autorizada.
Antes del otoño
- Canalones y bajantes de pluviales: limpieza y comprobación de que el agua corre.
- Cubierta o azotea: juntas, tela asfáltica, remates y sumideros.
- Fachada: piezas sueltas en cornisas o balcones que puedan caer con lluvia o viento.
Una vez al año
- Pintura de portal y escaleras: repasos de golpes y manchas antes de que se extiendan.
- Bajantes de saneamiento: revisión de uniones y registros, sobre todo en edificios antiguos.
- Cuarto de contadores y cuadro eléctrico de zonas comunes: limpio, cerrado y sin elementos sueltos.
- Repaso de las incidencias del año para decidir qué conviene presupuestar en la próxima junta.
Lo que tiene su propio mantenimiento obligatorio
El ascensor, la protección contra incendios y, según el edificio, las instalaciones de gas o la calefacción central tienen revisiones obligatorias que hace una empresa autorizada para cada caso. Conviene tener sus fechas a mano junto al resto del calendario.
En la ciudad de Madrid, los edificios de más de 30 años deben pasar la Inspección Técnica de Edificios y repetirla cada 10 años; otros municipios tienen normas parecidas. Consulta la ordenanza de tu ayuntamiento. Un buen mantenimiento preventivo hace que esa inspección sea más sencilla.
Cómo organizarlo
Lo más práctico es tener un único interlocutor que reciba los avisos de los vecinos o del administrador, haga las revisiones con el calendario de esta guía y deje registro de cada trabajo. Así la comunidad sabe qué se hizo, cuándo y con qué materiales.
Si gestionas una comunidad o un edificio y quieres un presupuesto de mantenimiento, cuéntanos cómo es el edificio en el formulario.