Cuándo conviene cambiar el bombín
- Al entrar a vivir en un piso, comprado o de alquiler: no sabes cuántas copias de la llave hay ni quién las tiene.
- Si pierdes las llaves o te las roban, sobre todo si iban con algo que identifique tu casa.
- Después de un intento de robo: aunque la puerta abra, el bombín puede haber quedado dañado o manipulado.
- Si la llave se atasca, cuesta girarla o solo entra a veces. Antes de forzarla, prueba con un lubricante en seco (grafito o PTFE); el aceite atrapa polvo y empeora el problema.
Bombín o cerradura entera: qué cambiar
La cerradura es el mecanismo que va dentro de la puerta y mueve el pestillo y los cerrojos. El bombín (o cilindro) es solo la pieza que se ve por fuera, la que lleva la llave. Si la cerradura funciona bien y el problema son las llaves o la seguridad, basta con cambiar el bombín: es más rápido, más barato y no hay que tocar la puerta.
Hay que cambiar la cerradura entera cuando el mecanismo interior está roto, cuando el pestillo no sale bien aunque la llave gire, o cuando la cerradura no admite un bombín de perfil estándar.
Cómo medir el bombín y qué seguridad buscar
Con la puerta abierta, mira el canto: hay un tornillo largo que sujeta el bombín. Mide desde el centro de ese tornillo hasta cada extremo del bombín. Salen dos cifras, por ejemplo 30x40, y hay que respetarlas: un bombín que sobresale del escudo es más fácil de romper. En las puertas blindadas suele hacer falta un bombín más largo o asimétrico, con un lado más largo que el otro.
- Anti-bumping y anti-ganzúa: dificultan las aperturas sin romper nada.
- Anti-extracción o anti-rotura: el bombín está pensado para no salir entero aunque lo partan.
- Tarjeta de propiedad: las copias de la llave solo se hacen presentando esa tarjeta.
- Escudo de seguridad (escudo protector): una placa por fuera que cubre el bombín y lo protege de golpes y taladros.
- La norma UNE-EN 1303 clasifica los cilindros por su resistencia. Si el fabricante la indica, te ayuda a comparar modelos.
Paso a paso para cambiar bombín en una puerta normal
- Trabaja siempre con la puerta abierta y comprueba que el bombín nuevo es de la misma medida.
- Quita el tornillo de fijación del canto de la puerta y guárdalo.
- Mete la llave y gírala un poco, más o menos un cuarto de vuelta o menos, hasta que la leva (la pestaña del centro) quede alineada con el cuerpo del bombín.
- Tira de la llave hacia fuera: el bombín sale con ella. Si no sale, gira un poco más hasta notar que la leva ya no roza.
- Mete el nuevo con la leva en la misma posición, pon el tornillo y prueba la llave varias veces por los dos lados antes de cerrar la puerta.
Cambiar bombín en puerta blindada o acorazada
Muchas puertas blindadas llevan cerraduras multipunto, con varios cerrojos a la vez, y a veces bombines de perfil especial o cerraduras de llave de gorjas que no se cambian igual. Si sacas mal la pieza o pones una de otra medida, la puerta puede quedar sin cerrar bien o, peor, sin poder abrirse.
Por eso, en una puerta blindada o acorazada, cambiar el bombín es un trabajo para un profesional de cerrajería, que además puede comprobar si la cerradura admite un bombín de más seguridad y un escudo.
Cuánto cuesta cambiar una cerradura y cuándo llamarnos
No hay un precio único. Lo que más influye es el nivel de seguridad del bombín, su tamaño (los largos y asimétricos son más caros), si añades un escudo de seguridad, el tipo de puerta y la urgencia: no es lo mismo una visita programada que una salida inmediata. Te lo contamos con más detalle en cuánto cuesta un manitas.
Si vives de alquiler, avisa al casero antes de cambiarlo y guarda el bombín viejo; quién paga depende del motivo, y lo explicamos en ¿Quién paga las reparaciones?. Envíanos una foto del bombín desde fuera y otra del canto de la puerta y te damos presupuesto sin compromiso. Llámanos al 608 525 847 o usa el formulario de la web.
Si te has quedado fuera de casa, no intentes desmontar el bombín desde el rellano: llama a un profesional de cerrajería.