Primero: averigua por dónde pierde agua la cisterna
Hay dos tipos de fuga y se arreglan de forma distinta: el agua que se escapa hacia la taza (no la ves en el suelo, pero la cisterna no para de cargar) y el agua que sale hacia fuera (gotea por debajo de la cisterna o aparece en el suelo).
- Prueba del colorante: echa unas gotas de colorante alimentario en el agua de la cisterna y no tires de la cadena en media hora. Si el agua de la taza se tiñe, la cisterna pierde por el descargador.
- Prueba del papel: pega un trozo de papel higiénico seco en la pared interior de la taza, justo debajo del borde. Si al rato está mojado, hay un goteo continuo hacia la taza.
- Si el suelo está húmedo, seca todo con un trapo y pasa papel por las uniones de abajo: la que se moje primero te dice el origen.
Las dos piezas clave: grifo de llenado y descargador
Dentro de una cisterna normal hay dos mecanismos. El grifo o válvula de llenado, con su flotador (una boya o un vaso que sube con el agua), deja entrar agua y la corta cuando llega al nivel correcto. El descargador o válvula de descarga es la pieza central que se levanta al pulsar y vacía la cisterna; abajo tiene una junta de goma que la cierra.
Quita la tapa y mira. Si el agua sale continuamente por el tubo de rebose del descargador, el fallo está en el llenado. Si el nivel está por debajo del rebose pero la cisterna sigue cargando cada cierto tiempo, la junta del descargador no cierra bien.
Si la cisterna no para de cargar: ajusta el flotador
- Busca en el tubo de rebose o en la pared de la cisterna la marca de nivel. El agua debe quedarse un par de centímetros por debajo de la boca del rebose.
- En los grifos modernos de flotador vertical, el nivel se baja con un tornillo o una rueda de regulación, o deslizando el flotador por su varilla.
- En los antiguos de brazo con boya, se baja doblando ligeramente el brazo o con el tornillo de la articulación.
- Si aun con el nivel bajo el grifo no corta del todo, su membrana está gastada o tiene cal. Se puede limpiar, pero cambiar el grifo de llenado completo suele ser lo más fiable.
Si se escapa a la taza: cambia la junta del descargador
Con el tiempo, la junta del descargador se endurece, se deforma o acumula cal y deja de sellar. Cierra la llave de escuadra (la llavecita que hay en la pared junto al inodoro) o, si no tiene, la llave de paso de la casa, y tira de la cadena para vaciar la cisterna.
En la mayoría de los descargadores de doble pulsador, el cuerpo central sale girándolo un cuarto de vuelta o soltando un clip, sin desmontar la cisterna. Limpia el asiento donde apoya la junta y pon una junta nueva del mismo modelo; lleva la vieja a la ferretería para no equivocarte. Si el pulsador se queda hundido o el mecanismo está roto, se cambia el descargador entero.
Si gotea por debajo o hay agua en el suelo
- Latiguillo: es el tubo flexible que lleva el agua de la llave de escuadra a la cisterna. Si gotea en las roscas o está oxidado, se cambia; es barato y rápido.
- Llave de escuadra: si gotea por el mando o no cierra del todo, hay que sustituirla, y para eso se corta la llave de paso general.
- Junta entre cisterna y taza: en los inodoros con la cisterna apoyada en la taza, una junta grande y los tornillos de unión cierran el paso. Si gotea por ahí al tirar de la cadena, hay que desmontar la cisterna y cambiar esas juntas.
- Si el agua aparece en la base del inodoro solo al tirar de la cadena, puede ser la conexión con el desagüe. Y en verano, unas gotas por fuera de la cisterna pueden ser simple condensación.
Cisternas empotradas, la factura del agua y cuándo llamar
En una cisterna empotrada (Geberit y otras marcas), el acceso es por la placa del pulsador: se quita la placa y el marco, y detrás aparecen la llave de paso de la cisterna y los mecanismos de llenado y descarga, que se sacan por esa abertura. Son piezas específicas de cada fabricante, así que conviene identificar el modelo antes de comprar nada.
No lo dejes pasar: una cisterna que pierde agua sin parar puede gastar cientos de litros al día y se nota en la factura del agua. Ajustar un flotador, cambiar un descargador, un latiguillo o una llave de escuadra son trabajos pequeños que solemos resolver en una visita. Envíanos una foto del interior de la cisterna o de la placa del pulsador y te damos presupuesto sin compromiso. Si vives de alquiler, consulta la guía ¿Quién paga las reparaciones?.