Guía

Cómo purgar radiadores paso a paso y revisar la presión de la caldera

Si un radiador se calienta abajo pero sigue frío arriba, o la calefacción hace ruido de agua, lo más probable es que tenga aire dentro. Saber cómo purgar radiadores es una tarea sencilla que puedes hacer tú en un rato, siempre que después revises la presión de la caldera. Esta guía explica cómo hacerlo bien en un piso de Madrid, qué cambia si el edificio tiene calefacción central y qué hacer si el radiador sigue frío.

Publicada el

Cuándo hay que purgar radiadores y qué necesitas

El aire entra en el circuito al rellenar agua, tras una reparación o poco a poco con el uso. Se acumula en la parte alta de los radiadores y no deja que el agua caliente circule por todo el radiador.

  • Señales típicas: el radiador está caliente abajo y frío arriba, oyes gorgoteos o burbujas en las tuberías, o la casa tarda mucho más en calentarse que el invierno pasado.
  • Necesitas una llave de purgar (una llavecita de cuadradillo que venden en cualquier ferretería; algunos purgadores se abren con un destornillador plano), un trapo y un vaso o recipiente pequeño.
  • Lo ideal es hacerlo al empezar la temporada de calefacción, antes de que haga frío de verdad.

Cómo purgar radiadores paso a paso

Sobre el orden, no hay una regla única. La recomendación más habitual es empezar por el radiador más alejado de la caldera y acabar por el más cercano; si vives en un dúplex, primero la planta de abajo y después la de arriba, porque el aire tiende a subir. En un piso de una sola planta, lo importante es purgarlos todos y no dejarte ninguno.

  • Enciende la calefacción un rato para que los radiadores se calienten y veas cuáles fallan.
  • Apaga la calefacción y espera a que los radiadores se templen. Con la bomba parada el aire sube a la parte alta, y evitas que salga agua muy caliente.
  • Localiza el purgador: un tornillo pequeño en una esquina superior del radiador, normalmente en el lado contrario a la llave.
  • Pon el trapo y el vaso debajo y abre el purgador girando la llave un cuarto o media vuelta en sentido contrario a las agujas del reloj. No lo saques del todo.
  • Oirás salir el aire. Cuando empiece a salir agua sin burbujas, de forma continua, cierra el purgador sin apretar en exceso.
  • Repite en cada radiador y, al terminar, revisa la presión de la caldera antes de volver a encenderla.

La presión de la caldera y la calefacción central

Al purgar sale algo de agua del circuito, así que la presión de la caldera baja. En el manómetro de la caldera, con la calefacción en frío, lo normal en un piso suele estar entre 1 y 1,5 bar, pero manda lo que diga el manual de tu caldera. Si está por debajo, ábrela con la llave de llenado (un grifo o mando bajo la caldera) despacio, mirando la aguja, y ciérrala bien al llegar al valor indicado. Si te pasas, puedes purgar un radiador para bajarla un poco.

Si tu edificio tiene calefacción central, no hay caldera en tu casa ni manómetro que vigilar, y la presión la controla la empresa de mantenimiento de la comunidad. Antes de purgar, pregunta al portero o al administrador: en muchos edificios lo hace el mantenedor al arrancar la calefacción, y purgar por tu cuenta con la instalación en marcha puede sacar agua muy caliente o vaciar parte del circuito. No toques las llaves generales del edificio.

Para el resto de la puesta a punto de invierno (revisión de la caldera, inspecciones de gas obligatorias, termo) tienes la guía Preparar la calefacción para el invierno.

Radiadores de aluminio, de hierro fundido y purgadores automáticos

  • Aluminio: son los más comunes en pisos con caldera individual. Cada radiador suele tener su propio purgador manual. Si uno se llena de aire una y otra vez, puede haber corrosión dentro del circuito, y conviene que lo revise un técnico.
  • Hierro fundido: frecuentes en edificios antiguos, a menudo con calefacción central. Tardan más en calentarse y enfriarse. Algunos tienen purgador y otros no; si no lo ves, el aire se saca desde otro punto de la instalación.
  • Purgador automático: es un pequeño cilindro con un tapón que suelta el aire él solo. No hace falta abrirlo. Si gotea agua o pierde, hay que cambiarlo.

Si sigue frío después de purgar

  • Comprueba que la llave del radiador está abierta. Si tiene cabezal termostático, gíralo al máximo; a veces el vástago de la válvula se queda pegado tras el verano y hay que liberarlo.
  • Mira el detentor, la llave del otro extremo del radiador, que suele ir tapada con un capuchón. Si alguien lo cerró, el agua no pasa.
  • Si los radiadores más lejanos calientan mucho menos que los cercanos, la instalación puede estar desequilibrada. Se corrige regulando los detentores, radiador por radiador.
  • Si está frío abajo y caliente arriba, el problema no es el aire sino lodos acumulados. Hay que desmontar el radiador para limpiarlo o hacer una limpieza del circuito.

Cuándo llamar a un profesional

Llama si la presión de la caldera vuelve a bajar en pocos días (suele indicar una fuga o un problema en el vaso de expansión), si un purgador o una llave gotea, o si tras purgar y revisar las llaves el radiador sigue frío. Cualquier reparación dentro de una caldera de gas debe hacerla su servicio técnico o una empresa habilitada.

Cambiar purgadores, llaves, detentores o cabezales termostáticos, equilibrar la instalación o desmontar un radiador para limpiarlo son trabajos que hacemos en una visita. Envíanos fotos del radiador, de sus llaves y del manómetro de la caldera y te damos presupuesto sin compromiso. Si vives de alquiler, consulta antes la guía ¿Quién paga las reparaciones?.

¿Te damos presupuesto?

Cuéntanos qué necesitas en cuatro pasos cortos. Te respondemos con un presupuesto claro.

Solicitar presupuesto
Solicitar presupuesto